martes, 12 de junio de 2018

cantera de sonidos: "El wayno"

cantera de sonidos: "El wayno": El wayno (huayno, huayño, wayño)  es un  género poético-musical de tradición oral que requiere investigaciones de gran aliento, no sólo en...

miércoles, 9 de agosto de 2017

LA SOMBRA DE VIVIR

LA SOMBRA DE VIVIR,
tragos y violencia en los cuentos de ken Sánchez

*Por: Jack Flores


Los libros de cuentos o novelas, muchas veces suelen ser autobiográficos, ¿pero cuánto de eso es real? ¿Cuánto de lo narrado es verdad? No lo sabemos con exactitud, y a decir verdad, tampoco importa. Lo que sí importa es que lo narrado cobre autonomía de la realidad y devenga algo así como una realidad paralela. Un mundo ficticio que convive con la realidad y nos lleva -a los lectores y autores-  a vivir mejor en la realidad. Ken Sánchez ha hecho algo parecido: se ha apoyado en vivencias personales y no personales para elaborar su tragicomedia de tragos, camaradería y violencia. Su libro la sombra  de vivir, tiene todas esas características: hay risas, hay lágrimas, hay amistad y hay violencia, terrible violencia que exacerba tratándose de una injusticia social. Y vamos con el primer cuento: Buscando trabajo, donde el personaje, alter ego del autor, es un pintor sin empleo, que zamaqueado por su mujer, anda buscando trabajo:


"Ya me tienes harta con eso de la música y la guitarra, que el artista y su genialidad, que el cantante y su fama; eso es para vagos y borrachos. Busca trabajo en vez de pensar en vaguerías."
Pero el pintor no consigue  fácilmente trabajo, sobre todo a causa de su desmedida afición a la bebida -y aquí también hay una semejanza con el autor-. Y deambulando, borracho, llega a una comisaria donde rompe una ventana con una piedra, logrando de ese modo tener una ocupación: limpiar los waters del puesto policial, luego de pasar una noche encerrado. El cuento termina con el personaje enfrentándose a su mujer y a la pesadilla de escuchar sus gritos: "lucho se tapó con la frazada y se quedó dormido como si fuese un recién nacido; pero en sus sueños su mujer  le llenaba de un mar de gritos: ¡carajo, vaya a trabajar, te están esperando!"

(Aquí hay que hacer un deslinde con la realidad, pues el autor, que yo sepa, no tiene mujer y no está casado).

El segundo cuento también tiene relación con los tragos, y hasta el tercero y cuarto; hay como una celebración de la cerveza en boca de los personajes, y hasta del narrador: expresiones como: el cáliz fraterno, la resaca de una buena curda, la danza de los vasos con la botella, la misa, dan testimonios de este buen trato a la bebida. Pero no todos los cuentos son de camaradería, de amor por la bebida, también hay de violencia, de exaltada violencia. La sombra de vivir, el cuento que da título al libro, es la historia de un personaje que está caminando por las calles, de noche, y de pronto repara que su cuerpo no proyecta sombra, ¿Qué?, no veo mi sombra, ¿Qué me está pasando?, ¿soy acaso el hombre sin sombra? Se tocó mil veces el cuerpo como diciéndose, soy un sueño o una realidad, pero ni siquiera había una señal de su sombra.

Entonces vio otra vez alrededor suyo y nada, ni su sombra  ni nada.
Y rodó por la gran urbe llamada lima buscando la razón de estar vivo o muerto.
Y llegó a un lugar conocido, se detiene.
¿Cómo, estoy en Ruarás?
¿Qué está sucediendo?

Hace un minuto estuve caminando por la avenida Tacna, del centro de Urna, y termina mis pasos en la avenida Luzuriaga, de Huarás, ¿Qué es  esto, carajo?

Y el personaje sin sombra llega a recordar la pelea con una mujer y la violencia que ella le propinó hasta dejarlo sin sombra.


Un cuento que, como vemos, tiene tintes fantásticos, pero que en realidad es la violencia de una mujer despechada a su pareja.


Pero donde mas se gráfica la violencia es en el cuento Sombra de la muerte, donde una mujer, consejera regional de Huarás, lucha contra la corrupción y muerte, de malos funcionarios de su región. Y su final, es trágico. Pero lo que más impacta del cuento es el grado de violencia que ha retratado el autor, la impunidad que alardeaban los corruptos.
Y aquí sí no hay nada autobiográfico, pero sí el interés del autor que supongo ha sido testigo de la violencia y corrupción en su departamento, y que lo ha llevado a la escritura como medio de protesta y de lucha contra la injusticia.

Eso es algo que tiene tradición en los escritores y artistas latinoamericanos, con la acotación que ahora los gobiernos ya no persiguen a los escritores, sino buscan ganárselos, darles alguna prebenda, un lugar y caricaturizarlos, para que su lenguaje y protesta suene falso, y no llegue a su público.
Y es en el otro cuento Sombra gris, donde también se ve la violencia e injusticia; un joven profesor amenazado de muerte por un grupo subversivo, que ante la determinación del docente de no abandonar el lugar ni aceptar ser parte del grupo, consigue la muerte, dejando viuda y huérfanas en su familia.

Por su mente del profesor habían pasado muchas ideas para el futuro de sus hijos y el envejecer junto a su esposa, pero no pasó así, la parca lo adelantó poniéndole una piedra en el camino que se extendía desde su infancia y juventud, su estudio....llego a ser adulto y morir por la misma suerte de la vida.


Y sigue un recuerdo de la esposa del profesor donde se ve su trayectoria para hacerse profesional y llegar a formar su familia.

Nunca esperé este final para nuestro amor que fue grande e inmenso como las cumbres que nos protegen y nos cuidaran hasta nuestros últimos días.

La madre cayó destrozada en un hondo recuerdo que le fulminó el corazón, bañándola en un rio de lágrimas; las tres hijas la abrazaron uniendo sus dolores, sintiendo ver al padre que se levantaba, para decirles: ¡No se dejen derrotar, vencerán!
Y así culmina este breve r cuento por el libro de Ken Sánchez, con sus obsesiones y bebidas, y lucha, claro, y su afán por seguir escribiendo y mostrando sus demonios azules que, gracias al arte de la escritura, cambian de color, y hasta les tomamos cariño, por servir de inspiración y acompañarnos en nuestro diario vivir como escritores.

Gracias,

Lima 20 de julio de 2017

sábado, 15 de octubre de 2016

LA SOMBRA DE VIVIR

              LA SOMBRA DE VIVIR
                           Por: Ken Sánchez


Era de noche cuando Ken transitaba por la larga y desconocida Avenida, venía como aparecido masticando la monotonía de su soledad, iba pensando en todo lo que es vivir tan solo en una inmensa ciudad; desde la esquina donde se paró a descansar por unos segundos, vio la agitada vida que acosa a todo la mayor parte de los habitantes.


Segui su lento y parvo caminar sin imaginar se paró bajo un farol en que la cubrió todo su cuerpo, pero, su sorpresa fue grande cundo agachó la cabeza: qué, no veo mi sombra, que me está pasando, soy acaso el hombre sin sombra? Se tocó mil veces como diciendose que es un sueño o es realidad, pero ni siquiera hay ni una señal de sombra su sombra, entonces ávido su mente viajó hacía al escritor Pedro López Ganvini que le había dedicado un pequeño-grande cuento:

La sombra de la sombra*

A Ken Sánchez

Sigue andando sin enterarse que ya no estaba en éste mundo. Vagaba por las calles día y noche. Hasta que un día se dio cuenta que estaba haciendo sombra a nada y era sombra de nada.

Miró en derredor y estaba parado junto a un muerto en la morgue central de Lima.


Entonces vió a derredor de su sin nada ni su sombra ni su cuerpo, se tocó más de las veces que ódía tocarse diciendose que era una sencilla pesadilla por haber leido muchas veces el libro llamado “El celular del diablo 2”  escritor muy cuidadosamente por el Escritor Pedro López Ganvini.

Rodó por la gran urbe llamado Lima que a sus ojos se mostraba como algo que no recordaba ni en su remotada vida, caminaba buscando la razón de estar vivo o muerto, pero no entendía ni a la vida ni a la muerte que ambos andan con la misma aventura de otros, unos y de todos con la misma suerte de morir o de vivir en pequeñas aventuras.

23

I

Yo
que
moria,
sabiendo
que
estaba
muerto,
quería
morir
de nuevo.


Recordaba que cuando estaba vivo, solia decir que la vida es la sombra de la muerte, y la muerte es la sombra de vida, entonces que es la vida, sono un canto alegre bajo la sombra de la muerte.

Así pensando llegó a un lugar que le parecia bastante familiar a sus ojos.

¿Cómo, estoy en Huarás?

Que está sucediendo?

Hace un minuto estuve caminando por la Avenida Tacna en el centro de Lima y termino mis pasos en la Avanida Luzuriaga, como es esto carajo.

La muerte me está jugando malas chascados.

Seguía su afanoso y rutinario caminata cuando se encontró con los grandes maestros de la escultura, vio al Arquero de la Muerte jugando con Gavila que posteriormente caería fulminado por su lanza apacible del arquero.


       II

Ya muerto
emprendí la tarea
de culminar la más grande
de mis obras:
terminar de esculpir
tu cuerpo de diosa
que es mi condena
a tal tormento
sabiendo que la muerte
ya no me deja
salir de la muerte.

Entonces comprendió que sí vedaderamente estaba muerto y estaba parado viendo su cuerpo muerto en la morgue, yo, estaba viendo mi cuerpo muerto tendido en la mesa de la morgue, si, era mi cuerpo la que miraba sin vida, yo veia mi cuerpo,y, yo donde estaba como una sombra de la vida sin sombra si no de la muerte.

En largo tragín de su pesadumbre no pudo expliar lo que le estaba sucediendo de tal manera que hizo reventar su cabeza que lo que estaba haciendo antes de morir, trató de recordar, nada, hizo muchos esfuerzos en tratar de recordar los precisos instantes cuando se le produjo la muerte de su cuerpo porque su única vida que me la des tu vida a otras vidas, aún a quellos que no saben recompesar.  

12

I

Morir
al pie tus ojos,
fusilado por tu corazón
con balas de pezón;
en cuerpo y pene
se enterró mi amor,
en tu vida para siempre.

Vió clarmente los ojos de aquella mujer que la mató con grandes alagos quedó combado haiendo mil ilusiones con balas de flores marchitos, las flores que en camino cultivo, les dio vida que ahora las quitan ella, fue fusilado con armar moratales que slavrse no puedo; vio sus ojso hechiceras de aquella mujer que le disparó con rabía y odio le quitó la vida, su cuerpo está en la morgue y, otro yo va vagando las mismas calles que su cuerpo recorrió, las mismas miradas de lontananza se ahogaba en su sola soledad.

    II

Con tus ojos
llora mi riñon
vomitando
rrecuerdos turbios,
días
marchitos
y muslos soprerndidos
acaricia mis rotas manos.  

Entonces lloró sin lágrimas que le ahoraran,

caminó sin sombra todas las calles de su antiguo barrio,

reían sin que nadie le veía,

fue un aparcido que ha nadie aparecía, solo el sabía de su existencia y de que no tenía sombra ni vida tenía su cuerpo que seguia esperando en le saquen de ese lugar gélido y sombrio.
*Pedro López Ganvini-Caraz 1966- Garaduado en Ciencias de la Comunición de la Universidad Inca Garcilazo de la Vega. Poeta, narrador, editor y gestor cultural. Ha publicado en poesía: “Corcierto de Romance” 2002, “Cuando habla un corazón” 1984, y, “Cundo habla un corazón II” 1988 y, entre otros.

lunes, 19 de septiembre de 2016

hontanar

ab aeterno ___________________________________
HONTANAR,
o la permanencia del verso en el tiempo
Por: Ken Sánchez

Hontanar, libro de un canto al hombre rodeado de sufrimiento, o, como un gemido doloroso y profundo en que cada minuto se rompe la dicha en vacíos horizontes.

Para entender bien o tener mejor el entendimiento del título de la obra poética, nos remitimos al Diccionario de la Real Academia Española, HONTANAR: sitio en que nacen fuentes o manantiales; en consecuencia, el testo es una fuentes de versos, un manantial de poemas, un brevario de ideas y un brote de recuerdos que mana desde lo muy profundo del alma del artista.

Para hacer poesía, hay que tener las ideas claras, porque la gran poesía nace de grandes ideas y tiene que tener las mejores imágenes del hombre en todas sus facetas: en su trabajo, sus virtudes y cultura y su espíritu creadora.


Herminio Sánchez Espíndola, (Cochapetí Huarmey Ancash 1938) campesino que nace como el trigo desde los surcos para cantar desde el alma con el corazón, por las tardes, a la caída del sol, ´pintaba sus entrañas en momentos de disgusto y tristeza, dicen las cosas más lindas el corazón, aquellos sueños que arrojan a los horizontes más lejanos, son sus sueños del corazón, en la sombra pálida de la amargura, entierra en el abismo de su corazón, han de brotar su poesía, el más grande pentagrama donde cantan con el corazón.

Eso es la poesía, el canto subjetivo, la vivencia personal, la forma personal de ver el mundo desde su corazón, así, en Hontanar, brotan como fuentes el recuerdo de días que fueron vividos en distintos escenarios donde los felices y tristes y con ellos los años transcurridos hecho un mar de experiencias para volcar letra a letra en poesía que ahora nos entrega en éste manantial de hojas blancas que colma la sed de las almas, la sed del lector y, de aquellos que sueñan los mismos sueños del poeta.

Todo poeta es mensajero de su tiempo, por consiguiente, Hontanar, brevario o texto del momento, enfoca los aspectos sociales, económicos y políticos:

*Dentro del poeta nada es limitado, en el cerebro del vate lo ilimitado se hace Arte, lo infinito no existe, su mente es como la selva y el mar rodeado de misterios.

Todas obra poética tiene canciones que cantan enigmas ya sea en un mármol frío como la hoja fría de un puñal, triste como el lienzo viejo que hace brotar el espíritu de los ojos, un libro que hace manar la verdad-mentira, la mentira-verdad hechos como jardines llenas de lindas flores en un pantano.

El poeta va impregnando verso a verso el olvido que sufre el hombre a cada hora, lo calcina el dolor que le tortura en su diario vivir, en el alma del poeta todos los clamores se agitan y hierven a borbotones y va desnudando sus fantasmas que le oprimen, que le martirizan y, desde lo más profundo de sus sueños evoca la miseria, la pobreza que aqueja al hombre.

Todo el sufrimiento del pueblo queda en la visión poética, queda retratada en el cerebro del poeta, por eso la poesía es grande cuando canta al hombre: canta sus dolores, sus horrores, sus luchas, sus sufrimientos, entonces la poesía es del pueblo, la poesía se vuelve rebelde, es la poesía libre.

La poesía es de lucha,

la poesía es de victoria,

la poesía es roja,

la poesía es libre,

por eso cantan al pueblo, canta al hombre, eso es la libre poesía, la poesía que eleva al hombre para lograr la liberación del hombre, liberar de todo sus perjuicios.

“Cuando vemos desfilar los armas
de la burguesía, jaurías hambriadores,
el pueblo resignado ve correr la
sangre rompiendo las arterias azules
abriendo heridas imborrables
que la historia en las páginas guarda,
cual topos del ande vivirán
en sus antros cual un acólito
viendo crecer su pobreza y la ignorancia”.

Así la poesía que brota desde lo más profundo del silencio, desde el  misterio desolado de la soledad, de la tristeza, del llanto o, del recuerdo que brota en el cristalino hontanar.

Hontanar, punto donde empieza el recorrido de las voces de la tierra, donde nace la expresión luminosa del arte como la luz que destella el abismo Iluminada por su genio.

Cada verso es un manantial que riega los campos de poemas que cantan a la obra de arte más grandioso que es la naturaleza.

La naturaleza que nos brinda su más hermosos cobijo, nos acurruca como a un niño recién nacido arrulla su madre, la tierra y el paisaje, nos encontramos entrelazados en el paisaje donde cantamos, lloramos y amamos con el corazón palpitante de vida.

*En aquellas alturas nada está quieto, el viento en cesante vuelo pasa cosquillando al ichu haciendo carcajear que luego terminará en un silbido, el trueno, los rayos invaden el espacio y después la dulce lluvia que abriga la tarde, qué bello es el paisaje al juntar el sol-nube para pintar de todo los colores un paisaje límpido de arco iris se levanta como bandera de lucha y victoria, de derrota y dolor.

Las ovejas corretean contentas sobre el verde prado, verde los campos, verde la esperanza se pinta en los ojos de los campesinos y la vida sonríe.

“La vida cotidiana de doña
Julia escrita en la sonrisa
del paisaje andino…”

Doña Julia, sentada sobre el peñasco, contempla sus ovejas que saltan, brincan, correr, se acercan al agua a beber tras el peñasco, Julia de sus lindos labios brotan dulces huaynos que acompañan al paisaje viendo a sus tres ovejas de un singular color.

En el diario transcurrir de la vida en el campo, los hombres siempre viendo la chacra que da vida, que la vida, para ellos es la tierra madre, es vida por lo tanto es la madre, el hombre siempre acompañado de sus animales, su perro, el burro, el caballo, pero no todo es grato, también hay momentos de zozobra que aqueja la vida en todo lugar.

La vida en las alturas, en las alturas donde el maíz, el trigo, la papa florecen bajo el padre sol derramando sonrisas al derredor de la patsa mama que revienta en vida.

“La vida labriega de hombre tierra
y tierra hombre en la sombra del destino
bajo el crisol sabrosa del ande…”

Pero todo no es armonía, dicha, también has disgustos con la madre tierra, con el padre sol, en estas instancias el hombre recurre a una comida propia del ande, un alimento ancestral que está presente en la mesa de siempre ab aeterno, éste alimento que es utilizado en remedio y contiene: calcio, yodo y como medicina contiene antibiótico que es la penicilina.

La casa y la chacra, allá, si allá cerca donde el cielo, el agua y la tierra son uno solo, como los animales en casa de casa familia y, la papa en el chacra, todo es unidad, una unidad que no se puede renunciar a ese diario existir, en este diario existir, si en la tierra no se ve el maíz, la vida no no es completa pero siempre en esta fiesta popular andina, es más alegre cuando está acompañado del pepino andino dulce de las chacras de allá arriba, del ande.

Uno queda más contento, cuando ve todo el paraje de un lindo paisaje, se abre como un lienzo de colores cálidos, cuando el óleo pintado resplandece en una planta de MITHU-QEMISH de blancas flores en yuxtaposición  del molle verde que adornan el prado y al derredor de las chacras se levanta el chacha-koma de cuya madera se hace los instrumentos musicales para hacer de ella, las fiestas más hermosas de la tierra.

*También los artistas no estamos ajenos a los acontecimientos históricos de nuestro territorio, más al contrario, en sus diversas manifestaciones ya sea en la plástica, teatro u otros como la poesía siempre los artistas hemos estado presente en todo acto histórico.

Un momento daremos una mirada hacía los años en que Fujimori y Montesinos nos dejaron el alma con una gran cicatriz y tatuado como un gran dolor inquebrantable convirtiéndose hasta el momento una lesión que se revela en cerrar; a todo este proceso social que estábamos cerrando las puertas del recuerdo, Ancash, se vio sumergido en una plaga de corrupción, la maldición de tener o, quizá de ser una Región opulenta, a veces cabe interrogarse ante toda esta increíble y misterioso saqueo de Ancash: ¿Ancash se jodió por ser millonario? O esta interrogación dolorosa y vergonzosa: ¿Carajo, cómo se jodió la Región Ancash?

Ancash, una Región rica por obra gracia de Dios llegaron a poblar por estos parajes la danza de los días de colores verdes como los momentos de primavera, en estos días, una mañana fría costera, Cesítar despertó de un letárgico sueño que no podía interpretar, era un río de color amarillo, rojo-óxido, que podía ser, tal vez enfermedad …;  muchas imaginaciones cruzaron su mente que le atormentaban, entonces empezaron las explotaciones de las empresas mineras de Antamina y Barrick Misquichilca, entonces Cesítar, como alumno consultó con su maestro popi y vas a ser presidente del Perú, lo auguró el gran maestro.

El inocente don César, se vio rodeado en un mar de billetes, su ambición, su egoísmo, hizo que contactara con las manos de la corrupción como Alán, un búfalo peso pesado de las malas costumbres, así mismo se juntó y compinche políticamente con los fujimontesinistas de los 90, estos con sed de venganza y querer ver libre su fracasado líder, se montaron al caballo de la venganza-corrupción y, con mucha más experiencia, condujeron al mismo estilo fujimontesinista; con dinero en mano embaucaron jueces, fiscales bajo la garantía tutelar de altos mandos de la Policía Nacional se aventuraron en la brillante danza limpia e inocente de César Alvares.

El todo poderoso, llamado el Rebelde de Ancash, el brillante estadista, otros llegaron a decirlo míseramente y, otros más zopenco llegaron a compararlo con el gran Amauta Mariátegui, hasta donde estábamos vendados los ojos, enrolaron a iracundos periodistas para alagar por su buena labor, y, al estilo delincuencial fujimontesinist controlaron el SIN, ellos sencillamente le llamaron La Centralita algo así como la central de inteligencia para controlar y regular y reglar a sus duros opositores.

Si, ahí en ese mismo lugar, allí mismo, llamado la centralita, fue el telar político donde tejieron la mafia de la corrupción, del sicariato al mismo narcotráfico, también tuvo sus escaños en el congreso con Heriberto Benítez y Víctor Crisólogo engalanaron como un buen malabarista.

Nunca fueron futuristas, los corruptos nunca piensan más allá, ellos solo viven la coyuntura, por eso el telar fue desmadejándose poco a poco hasta quedar destejido.

Estos enviados por la divina providencia, protegidos por todos lados y todas las esferas del poder y, la justicia era un ápice para ellos, nada, nadie podía tocarlos, nada podía con ellos, eran inocentes por obra y gracia de los fiscales y jueces eran los gestores del porvenir.

“…ahora lloran su triste infamia su
enmascarada inocencia, su rostro
                       manchado de hedor y mierda…
___________________________________  
issuu.com/Ken Sanchez
wattpat/KenSanchez7





martes, 21 de junio de 2016

PIEDRA DESNUDA

                                   POESÍA QUE SABE A PIEDRA DESNUDA
                                                                            *Jorge Ita Gomez



Piedra Desnuda, flamante e intenso libro de poemas de Ken Sánchez, destila entre página y página, como entre sábanas blancas o lienzos, febriles aires tamizados de erotismo, entregándonos, como en franca rebeldía, la verdad de su palabra labrada en brevedad y al desnudo, tal como Dios trajo a la piedra, al mundo.


Tus ojos vieron
la injusticia ciega
sentenciar a un inocente.

Robé la inocencia
de tus senos
en una noche
de cuerpo encendidos.

Aunque a ratos se torna bronca y áspero de piel, reviste un lenguaje también no exento de ternura y congoja, iracundia y hiel la más de las veces, en el que no dejan de estar presentes entre los extremos, la dualidad del eros y el thánatos, el ying y el yang, y ciertas visceralidad flamígera entendemos que debido al tremante desarraigo que el poeta padece en estos avatares trashumantes de la existencia humana.

Ayer mis órganos
jugaban con tus muslos
…………………………………

Con tus ojos
Llora mi riñón
Vomitando
Recuerdos turbios, días
Marchitos…

El poeta emprende así, de canto a canto, la difícil tarea de esculpir al aire el atlas blanco del cuerpo de su amada inmóvil, iluminando la noche con sus versos claros y breves, para preservarla de la muerte y perviva intacta en el bronce mirífico o mármol de sus versos áureos y definitivos como el trigo o el buen vino, en buena cuenta, cómplice de la pasión más embriagadora.

Recorro tu cuerpo
Deshojando
tus espacios
que arrastro
como canto
de río…

La pinta alucinada entonces de cuerpo entero con el pincel de sus dedos, como a una diosa altiva, fortuna que le es esquiva, tal el eterno femenino: cabellos al viento, del todo desnuda, ávidos senos, caderas anchas y generosas, muslos relucientes, el paraíso todo(a) ella instalada en el tierno corazón de los días por venir.

Tu cuerpo
desnudos
hace cavilar
mis manos
diestras al pintar
tus pies que adornan
tus caderas.

Ya en el altar mayor de su devoción y cariño, entregado a carísimos afanes de exaltar, en extremos, ora su naturaleza, ora su belleza, hasta el paroxismo, se transmuta en río cristalino para abordarla en torrentes de ardientes deseos y socavar la geografía implacable de la ausencia, que roe hasta el rincón de sus ánimos.

quiero recorrer
la vera
de tus muslos,
con ríos
de amor
donde agoniza
el volcán
de mi cuerpo
en erupción.

Así y solo así, el volcán apagado de la pasión desnuda del cielo vuelve a arder  y a envolver en llamaradas de rocíos la pradera, lo que dura la brevedad del instante, al descubrir que el ombligo de unos y del mundo es un mismo nudo obligado díficil de desatar y desandar, obligándolo a reiniciar su canto de sirena o flor que sab a piedra desnuda:  

Quiero ser
tu ombligo
que palpita en tu oído
bajo tus pies.

Quiero ser
los dedos
de tus pies
que duermen
en tus cabellos
con el viento. 

LIVIDA VIDA

  V ivir en una mística comunión con la muerte, oír su voz redentora y contemplarla, cuando corre rauda o bisbisea, cruzando el umbral de nu...