lunes, 1 de junio de 2020

CAMINO Y FLORES II Lo transitorio



Cero

Debemos
de
morir
para
poder
vivir…?

Uno

Y, cuántas veces ha de morir
de mi propia muerte mientras vida
me da vida ésta vida para vivir
de miseria
en miseria
masticando la monotonía
de la pobreza
esperando el alba
con la panza vacía.

Y, cuántas veces ha de vivir de mi vida
pobre comiéndome las uñas,
bebiendo la sangre de mi herida
limando el sabor amargo del recuerdo,
seguir corriendo
tras las olas de la muerte
y caminar
en busca
de nuevas auroras
o, vivir muriendo
de nuestra propia muerte
diciendo a flor de fuego:
no tengo miedo morir
pero, si de vivir…


Dos

Pobreza,
cuántos
hombres,
prostitutas,
delincuentes
te maldicen…
engendro
de la injusticia,
mantenido
por la explotación.

Obreros
van por las calles
llevando en la voz de fuego
la rabia
pidiendo
lo que siempre se les negó,
Libertad,
-la protesta se hace más intensa-
La lucha
es hasta el alba.


Tres  

En los andes,
el trigo,
la papa,
han desaparecido
fulminados por los rayos del sol,
los campos se quedaron
muertos
de tripas…,
el hombre
se muere estirando
las manos
con la mirada fija
sobre la chacra muerta
envueltas en un mar de polvareda
quedan enterradas sus esperanzas.


Cuatro  

Quiero escribir
en tus pétalos heridos:
bajo tu sombra
muerta duerme
una azucena roja;
de tu aroma tomó
el consuelo para su soledad
y, murió abrazada
a tu tronco
extraño árbol.

Flor azucena,
descansa tus restos
a la sombra del silencio
donde ha tendido
sus alas
eternas para cantar
versos que tienen
aroma
de azucena roja.

Cinco  

Soy
pintor
del pueblo,
cantor del pobre
poeta del hambre;
canto
al maíz,
a la tierra,
al río,
al ande
que nos dan vida,
a la vida,
su vida,
nuestras vidas
en duras batallas
defendiendo
la tierra,
el maíz
el río
que vencerán la miseria.


Seis  

Vengo
del pueblo,
voy al pueblo
a aprehender
su miseria,
su lucha
del hombre
su valor de enfrentar
pecho a pecho
levantando
la bandera
para recibir
la aurora…

Siete  

No
comprendo
ni sé que hay dentro de ti,
pero sólo sé
que no sé
decir lo que no sé
pero sé que hay algo
que nos mata
de hambre
y
quiero saber
qué es…
¿Cómo es…?

POEMAS

RURALPINO


Ruralpinos
del recuerdo
adagios del presente
esperanzas lejanas.

Cantan la tortura
de los vientos,
sueñan con el río
que viene con la nueva siembra.

Ruralpinos
de Huaraz manta
de Huaylas dormida
volverán
a la espera
de ojos castos,
volverán
con el olvido
que jamás dejaron
en el camino
del regreso.

Niñas soledanas
volverán crecidas
con el huayno
cantariego
volverán
volveremos
a la vida,
ruralpinos esperando están
las migajas de mamá
las caricias de Rita.


PERÚ QUIERO SER TU HIJO

Con  mi llanto cuajado
hecho himno,
con  mi pecho raído
hecho bandera,
con mi llanque herido
hecho escudo…
Perú, quiero ser tu hijo.

Con palabras enfermas
hecho clarinada,
con esta costura abierta
hecho templo,
con este brazo lineal,
hecho espada…

         Quiero ser tu hijo.

Quiero
compartir este fuego
que arde
en la cima
de mis andrajos.
Compartir
esta lluvia
de angustias negras,
compartir
amores lapidados
en oscuros parques,
compartir
este pan
estrenado en canastos vacíos,
compartir
este canto
en algarabía de tu santo,
compartir el camino
al paso de mis sueños,
compartir
esta soledad
en el lamento
de guitarras y quenas.

Quiero ser
tu hijo
con nombre propio
con arado nuevo
con luz clara
con trigales maduros.

Quiero ser
gorrión de inmenso vuelo
hombre de faenas eternas
hermanos de manos inseparables
vocablo de tus labios de seda
pajarillo de madrugas azules.

         Hijo tuyo
         quiero ser
         patria Inka
         Perú tu hijo
         quiero ser.

VEN CONMIGO

Llegando, así
entre orillas apagadas
entre sayales marchitos
suspiro tu color andino
suspiro tu alegría lejana
contemplo la figura
simétrica de tu nombre.

Entre
cumbres y playas prohibidas
entre
el Huascarán y el Misti
con espinos y flores
con cantos y rimas
ven conmigo
a cruzas nuestros labios
en la furia
de mis poesías.

Ven conmigo
a deleitar
la danza de mis Illapus
el baile de los truenos.

Ven conmigo
disfrutar 
la pintura auroral
de esta noche invernal
que trae mi corazón
abierto a la libertad
de tu sonrisa.

AÚN ERES

Cara de
quenualito…

Ternura de
eucalipto…

Ojos de
capulí…

Alma de
trigo…

Manos de
cantú…

Labios de
rosal…

Amor de
maicito…

Corazón mío
acepta
este
quebranto. 
__________________________________
                                     * Selección: Ken Sánchez
                                                                            Lima 1 julio 2020


martes, 26 de mayo de 2020

CAMINO Y FLORES


Cero:

A ti
que corres y duermes
sobre el duro concreto;
cuánto dolor causa
ver niños sin infancia,
lloran llamando a la madre
amada y no conocida,
conocida y muerta.

A la memoria
de los niños muertos
de hambre, frío y abandono
en la inmensidad de la miseria
corriendo con una cartera
con los pies temblorosos
pensando
que hoy sí comerá…
No es tu destino
son ironías del sistema.


Uno:

Por la vida
vas, vienes y vas
mordiendo el sabor amargo
de la miseria.

Tú que por las calles
calmas lascivos de sol a luna
y, en tu solitaria agonía
mueres
escuchando
la endecha del dolor
y la amargura.


Dos:_

A ti que corres
en busca
cómo calmar tu sed,
cómo aplacar tu hambre.

Madre que corres
llevando el bendito fruto
en tu vientre
soñando con la libertad
acostada en lecho de injusticia
condena
a la prostitución.

Caminas
llevando la rabia en tu alma
cubriéndote con andrajos
asomada
bajo el techo del desprecio.

A ti
mujer
te escribo
porque eres presencia
y realidad.


Tres:

Hoy quiero
exhalar en estos versos
la dura tristeza
que aqueja
la dura lucha.

Quiero de cada
trigo muerto
cantar en estos versos
al silbido de los ichus,
bailar derramando alegría
cuando empiecen a encender
los arreboles
junto a los fulgores de tus ojos
cantando a la libertad
para hacer
de ella un cielo
sonriente
viendo
una chacra libre
y fértil.


Cuatro:

El catre en silencio
junto a la lámpara
encendida llora tu alma
al rayar la aurora
y canta el recuerdo.

Eres
alegre rayo de la mañana,
me recuerdan tus zapatos
desvelados en un rincón,
me levanto,
veo tus fotografías,
lloro en silencio
llamándote con muda voz
pero no sé dónde
encontrarte…
…calla la noche…


Cinco: 
(Canto a la mujer solitaria)

1

Hoy temprano
me senté a tomar
el desayuno,
se me resbaló la azucarera,
el azúcar se tendió a la mesa,
sangró el pocillo,
está en la mesa la miseria,
entonces te amo,
cuando nos sentamos
a tomar el desayuno,
ahora mi corazón herido
apretando a mis senos
a nuestro hijo
vengo a visitarte,
vengo a contarte
las mil y una noches
de nuestros días,
la lucha de siempre
para sobrevivir…
pero de tus labios
brotan esperanzas:
ya no sufrirás más
todo cambiará
con la nueva aurora…

2

La casa
donde vivimos
resiste el recuerdo
junto a la puerta destrozada
por la furia del huracán.

Aun los cristales de las ventanas
yacen en el suelo
como sembradas de estrellas
desde que te llevaron,
llora nuestro hijo,
nos haces falta.

Cuando
leo lo que escribiste,
tú vives
en toda lucha,
…sigue tu rúa…


Seis:

Cantaba
un wayno serrano
con corazón
de luchador
masticando
el dolor…
de pronto
silencio…
¿cómo sucedió?

-No sé… no sé

Sólo se llegó a saber
que
cantaba
un wayno serrano
con su guitarra
guerrera. 


Siete:

Hay madrugadas gélidas
que escribo
tiernos versos…
hay noches oscuras
la pobreza
llora en tus ojos,
hay momentos
que tus labios
exhalan un dulce wayno.

Hay días de sol radiante  
te pintas los labios
de rojo carmín,
acoges juventudes…
hay tardes sonrientes
sales con zapato
taco aguja
para asesinar
la miseria.

Julia,
tus ojos lloran
cuando tus labios cantan
un wayno triste,
el hambre
se come las tripas
y hay momentos
que… 
dolor
dolooorrr…

jueves, 26 de marzo de 2020

CAMINO y flores

He transitado por muchas largas y amplias avenidas y un sin número de jirones y calles olvidadas; he visto morir el sol en una solitaria esquina de la vida; y, en cada desolada sombra del crepúsculo, mi isla desértica deja huellas difíciles de andar.
Con pasos parvos camino en mis pasados que van dejando alientos tibios en los puertos de todos los hombres, en cada senda dejada a lo largo del charco.
Todos los concretos del destino se han roto como un débil grito en solitario,  roturando mis tenues salidas. En cada travesía se ha combado en la soledad del campo, preguntando por la pileta de la cuadra; se han silenciado los patios de los cielos al sentir los taciturnos movimientos que han pintado, como garúas, las veredas  del último tiempo. 



Lento han pasado los momentos de aquellos paisajes albos que acariciaron mis oxidados sueños y guardan aun ascuas remembranzas de besos idos.
Todo está poblado de raudos e ignotos senderos, vacíos ríos que conducen hacia la nada, solo seguimos a muchos que caminan a ningún lugar y caminamos los mismos caminos ya recorridos, están cansados de tanto tropezar con las mismas cosas: la misma mesa de siempre adornada por una botella andrajosa rodeada por vasos viejos y bebiendo los mismos extintos.
Los exangües hundidos en el Bar de la historia conversan los mismos temas podridos y en el macetero del engaño florece la traición perfumada por la maldad.
La ciudad se encuentra vencida por un paisaje desolador poblado de calles pintadas de míseros caminantes estirando las manos. A lo largo de las avenidas pinceladas de ollas y platos en baldes con agua moribunda van alimentando a un mar de hombres en olas de miseria, hundidos en la delincuencia y matándose con la droga y el alcohol y, en cada esquina fría y huérfana esculturas calman lascivos tratando cómo aplacar su hambre.
Todo, todo.
Todo…
Está igual.
Contaminado por la corrupción, atrapado por politicastros ignorantes hambrientos por enriquecerse, abrigados de sicarios y ladrones dispuestos a hacer lo que se les ordene.
Todo está podrido,
todo está infectado,
todo está extraviado,
todo está muriendo a milésimos de segundos comiéndose a sí mismos, bebiéndose su propia sangre para seguir viviendo en la basura y de la basura en un hermoso océano de olvido.
Ahí,
se abren caminos albos,
amaneceres libres iluminado de arreboles el alegre ocaso y,
en las noches titila el faro de la libertad.
Y, muchas flores sembradas viven en todo los caminos del tiempo,
flores que adornaron mi triste jardín de otoño,
flores que hallé recorriendo avenidas floridas con mi parvo andar y he encontrado mis tardos pies por jirones deshabitados,
he rengueado por calles derrotados.
He transitado a tren,
automóvil,
bus bebiendo agua huérfano,
comiendo pan duro y cultivando el jardín.
Tomé del jardín la flor más cálida,
más fresca del valle,
más tierna de pétalos abrigados por la brisa del Killkay, 
la flor del río,
la flor del valle,
la flor del campo,
la flor del tiempo,
flor de mayo que envuelve la luz de mis ojos,
flor que alimenta mis cantos de triste gorrión,
flor que en mi paleta los pigmentos base, pueblan tu vida, colores de otoño pintan una azucena en primavera.
Todos los colores del tiempo se han pintado en mi corazón como en un sensible lienzo hermoso hecho de lis carmín, e hizo la metáfora de café temprano traído en pétalos de amor.
Las flores de mi camino triste se fueron quedando atrás, iban quedando en el inmenso recuerdo que ahora solo en una sombra respira a borbotones.
Y, flores solo son flores que duermen en una vereda solitaria por donde solo transitan grises recuerdos; en ríos helados van llevando muchos caminos a la espalda tatuada que aún respira por la misma herida, vaga por aquellas solitarias praderas navegando largas plazas de amores caminos solitarios.

Lima, otoño 2019.




Cinco  

                                (Canto a la mujer solitaria)

         1

Hoy temprano
me senté a tomar
el desayuno,
se me resbaló la azucarera,
el azúcar se tendió a la mesa,
sangró el pocillo,
está en la mesa la miseria,
entonces te amo,
cuando nos sentamos
a tomar el desayuno,
ahora mi corazón herido
apretando a mis senos
a nuestro hijo
vengo a visitarte,
vengo a contarte
las mil y una noches
de nuestros días,
la lucha de siempre
para sobrevivir…
pero de tus labios
brotan esperanzas:
ya no sufrirás más
todo cambiará
con la nueva aurora…
  
2

La casa
donde vivimos
resiste el recuerdo
junto a la puerta destrozada
por la furia del huracán.

Aun los cristales de las ventanas
yacen en el suelo
como sembradas de estrellas
desde que te llevaron,
llora nuestro hijo,
nos haces falta.

Cuando
leo lo que escribiste,
tú vives
en toda lucha,
…sigue tu rúa… 

LIVIDA VIDA

  V ivir en una mística comunión con la muerte, oír su voz redentora y contemplarla, cuando corre rauda o bisbisea, cruzando el umbral de nu...