El largo andar de las piedras han herido los caminos del tiempo, - Ken Sánchez La concepción del objeto surrealista en la poesía de Ken Sánchez, parece acercarse más al método trágico-social con paréntesis de amores truncos. A través de sus versos, palpé un ciclo acumulativo que apuntaba a reproducir el pensamiento que renace, después del caos.
domingo, 24 de agosto de 2014
Poetas, escritores y libros de Ancash (Perú): KEN SANCHEZ: JULIA
Poetas, escritores y libros de Ancash (Perú): KEN SANCHEZ: JULIA: Poeta, escritor y periodista cultural (Aija), afincado en Huaraz con varios libros en su haber, poesía y narrativa. Visiten su blog. Les ...
domingo, 3 de agosto de 2014
VIVIR MUERTO
*Héctor Ventura Rodríguez
Desde Cochapetí, el destino, iba hacía lo desconocido, al combate rudo
de la vida; como esos jóvenes reclutas que, húmedos los labios por el último
beso de la madre, van a tierras lejanas, a batallas sangrientas, a muertes
ignoradas, o, a vivir muerto.
Alejarse del mal pago, su juventud, el amor y la vida entera, KEN
SÁNCHEZ, hijo de don Lucio (que en paz descanse) y de doña Felícitas, había
temblado la idea de verse casi solo en un pueblo extraño teniendo que lidiar
con autoridades incultas y padres de familia díscolos cuando de niño tuvo que
estudiar en Ticapampa pueblo millonario por esos años, desde entonces al poner
pie en tierra, su raudo y oscura silueta proyectaba por los rayos del
crepúsculo, se destacó majestuosamente
y como engrandecido a los ojos que la aguardaban.
VIVIR MUERTO, en mi taciturno pensamiento a esta obra he podido ver
desde tres ángulos, tres vertientes o escusas finalmente:
1.- EN EL AMOR
Anna sin apellido, acaso una niña no puede pisar las losas de un templo,
de una iglesia, era hermosa por haber crecido en el abandono y la soledad,
pensar que los párrocos o curas también llevan apellidos de satanás, acaso el
amor a Dios es lo suficiente para los creyentes, sino tuvieron y tienen que
pisar todavía las flores y protestar ante esta injusticia por el amor, por los
niños, adolescentes, por la mujer ; la compañera y amiga estropeada, en sus
distintas geografías, amor que vive en la humildad de la ciudad de Huaraz, barrio de la Soledad;
se desvive en la ciudad de Huancayo cuyo centro cotidiano es la Universidad del
Centro del Perú, donde crece y muere la juventud envuelto con el deseo de amar
como vos y como todos.
En el campo del amor ken Sánchez también ha escrito poesías, luchando
por el amor, para enfrentar a la vida, poesías que hablan de sus promesas de
amor, pero que no deben ser olvidados, para él son eternas como la lluvia para
los yerbales.
2.- VIVIR MUERTO EN LO SOCIAL
En esta pintura hecho lenguaje escrito, Anna representa el personaje
principal, a la desconocida joven, a la mujer luchadora, a la mujer hermosa.
Cuando la madre de Anna, tuvo que por mucho tiempo ocultar a su hija que
fue concebida por violación, violada por un párroco, como en “Aves sin Nido” de
Clorinda Matos de Turner, en este caso acaso Ken Sánchez y Clorinda han vivido
la misma experiencias para idealizar esta composición literaria, acaso
socialmente no están llegando a los pueblos cargando la pesada cruz de la
injusticia.
Hasta cundo estaremos entrando a las misas todo churrupacos para brindar
pleitesía a este grupo social que nos oprime.
Entonces aquí deslinda la obra
VIVIR MUERTO, imaginarse cuando Anna muere entra a la Iglesia y la misa fue
celebrada por el mismo párroco y al final de la eucaristía tubo que pronunciar
el nombre de ella que la concibió en violación.
Por ellos, ella ha tenido que vivir muerto para su padre que engendró al pie del altar mayor de Taita Mayo.
3.- VIVIR MUERTO EN LO POLÍTICO
Como todo joven ha vivido de locura y luchar por cambiar el destino del
hombre, se fue por mucho tiempo a doblar sus esperanzas por la ciudad de
Huancayo, ingresando a la Universidad del Centro del Perú, en la facultad de
sociología, pasaron los años, tiempo de la subversión, el terrorismo crecía en
todo los pueblos del Perú, como en todas las universidades los estudiantes se
agrupaban para realizar sus reuniones nocturnas y construir algunos panfletos
de protesta, dentro de ese trabajo el amor, la mujer fuente inagotable, no
podemos desmerecer, Ken Sánchez es el más caro admirador y lector de José María
Vargas Vila: Flor de Fango, Lirio Rojo, Lirio Blanco…, entre otras obras, acaso
no tiene el fundamento político y disfrazado de amor sublime, de amor que nace
y crece,…
De tal astilla VIVIR MUERTO de Ken Sánchez, nos indica, cuando la
policía estas tras él tuvo que salir de Huancayo, rumbo a Lima; después no sé a
dónde, y de noche lóbrega, triste para ella, al despedirse dijo: ¿Qué
será de nuestro hijo?, El raudo rebelde
respondió: Cuando crezca le dirás que “he viajado buscando la libertad de
nuestros pueblos”, así se desdibujo en la
penumbra del valle hasta siempre. También aquí está otro fundamento del título
de la obra VIVIR MUERTO… Amigos duele mucho, pero aquí esta como Gorki, un
Vila, también un Vallejo.
Amigos de la cultura pienso que es merecido este y otros mensajes, es
oportunidad para hacerle llegar mis felicitaciones, así que pueda acabarse la
vida, el tiempo puede borrar, pero el amor hecho bandera de lucha, el pan hecho
pedazos para el hambre, el pueblo hecho justicia para los huérfanos sin nombre,
pero este fruto nunca hade faltar como prueba de amor.
sábado, 19 de julio de 2014
POETA HECHIZADO POR UNA BELDAD
JOSE DAED
*Por: Ken Sánchez
Llovía.
Si, llovía.
Aquella tarde llovía.
Era una lluvia muy suave, ligera, que hizo que los transeúntes se arrinconaran en los portales de la avenida Luzuriaga, para ser más preciso, en los portales de la ESFA, un sin número de gentes se juntaron ahí.
José también se encontraba en ésa misma muchedumbre que se protegían de la llovizna; entonces, una muchacha de cabellos negros onduladas, de faz redonda, de estatura mediana, de nariz respingada, se acercó cerca de él, pudo ver aquellos ojos que derramaban una mirada que de momento lo hechizó al poeta, que rimó muchas veces del amor su pasión y de la muerte su alegría:
“Ely, lozana como un clavel
Atraviesa la pista…”
Desde ése,
desde momento,
desde aquél instante que la vio cruzar la pista, ya jamás pudo sacar de su mente a aquella, a esa beldad que embrujó su corazón, sui alma, amor por completo.
José Daed, natural del pueblo que duerme cerca al mar, pequeño pueblo llamado Cobatierra, que es distrito de Paramonga; sus padres fueron: Lucila Villacorta Bautista y, Mario Castillo Solano. Continuaremos con las mismas palabras del poeta:
“mis padres por los azares de la vida, ellos se pararon y yo acabé afincado en Huarás. Un fragoroso terremoto (1970) conmovió mis entrañas infantiles: Mientras otros cargaban con lo más valioso, yo, mi hermano Jorge y algún primo, buscábamos libros entre las ruinas. Estudié mi secundaria completa en el Colegio “La Libertad”. Luego me dediqué a la vida errabunda (la calle fue mi universidad), siempre escribiendo y borrando y volviendo a escribir”
Así, de ése mismo modo José, de algo tuvo que vivir, no sé precisamente en que momento empieza con la venta de libros, pero, desde hace mucho tiempo lo cual realiza hasta el momento.
Conocí al poeta, en sus quehaceres diarias de venta, desde aquél momento cultivamos a una amistad franca y verdadera; nos conocimos cuando adquiera algunos libros, desde muy pequeño me interesó la lectura, por lo tanto siempre llegaba a comprar libros y libros al costado de la ESFA, donde tenía su puesto José, allí, sí ahí en los po0rtales en la que conoció a Ely, ella que es la que envenenó su ser y hechizó su alma y atormentó su corazón.
Ella, siempre muy amable llegaba a endulzar sus labios, su boca donde José la ofrecía unos caramelos con los ojos radiantes de emoción; sí, en ésos momentos su mente la dibuja en largos versos toda la anatomía de su alma, de ser, iba paso a paso recorriendo todas las avenidas de su hermoso cuerpo poblándose sus hojas de cuaderno en un ir venir de ella al son de la música la amaba en silencio deshojando ilusiones que se perderían con el pasar de los años.
Ely, no intuía que era asaltada por aquellas miradas de unos ojos que desnudaban para un dibujo excelente modelo, pero ella, seguía en su belleza dormida ante las miradas homicidas del poeta; eran perseguidas por aquellas miradas hasta desaparecer en lontananza de la avenida Luzuriaga; en su mente la imagen de ella estaba grabado desde aquél día en que ella la clavó la mirada de sus ojos que no puede olvidar; he aquí un par de sus inspiraciones:
FLOTAS
El cielo anuncia la lluvia.
Risas de muchachos pueblan
los portales de la ESFA.
ELY, lozana como un clavel,
atraviesa la pista,
como llevándose las últimas luces
de otra tarde más que Huarás soporta.
El piano habla de un mundo fabuloso.
El rostro ocre de los transeúntes
hablan de un mundo que no sabe de pena
del pobre, ni de sus tronchados ilusiones.
ELY va andando sobre el cemente de la plaza.
Su perfecto cuerpo parece flotar en el aire.
Su ondulante cabellera larga absorbe
los últimos rayos de esta olvidada tarde.
Bramar loco de carros destartalados.
Algunos aletazos de vientos furibundos.
Algunas gotas de la lluvia que se anuncia.
Un perro flaco se pasea entre las flores
de la plaza, como buscando algún olor.
ELY se pierde por algún sector
de la plaza: ahora más triste que nunca.
Sin verla ya veo a la bella,
Caminando, luciendo su perfecto cuerpo,
flotando en el aire de esta olvidable tarde.
Llueve…lluvia, hermosa líquida, lluvia…
Si pudieras barrer con toda la podredumbre
y dejaras lo bello para cielo de mis ojos.
Si pudieras destartalar la roca
que mi hermano lleva sobre el hombro.
Si pudieras borrar la pena
que, ahora, empeña mi faz marchita.
¿ELY?...si, perdóname, hermosa…
Irá dibujando pasos perfectos
por algún camino huaracino.
Irá flotando en el aire,
tarareando algún romance
inspirado en los colores alegres
de las flores de la plaza de armas.
Yo cierro los ojos
para no ver el rostro triste de la lluvia,
los portales que se ponen más tristes
cuando se siente una pena interminable.
Quiero ser ciego
para no ver lo que describo,
o, mejor aún, quiero morir
para no tener conciencia de la roca infame
que carga el pisoteado, el escupido, mi hermano.
Eso quiero. Ahora es la hora de la lluvia.
El poeta puede callar hasta otra oportunidad,
o hasta que aparezca ELY
con su belleza en flor.
Pasaron los años sin perdón dejando sus huellas en cada lías de la cara.
Había pasado muchos años que no la vía por donde los pasos perdidos los guiaba, así, José cavilando en recuerdos que se fueron como un vendaval para en su fuga fugaz, pero, él, en su puesto de libros, garabateaba algunos momentos, de aquellos instantes en ella se acercaba a adquirir un sublime y calmar el frio intenso de las tarde en Huarás.
Pasaron con un rayo de luz se filtra por una hendedura, así su alma se sintió invadido por recuerdos aquella tarde de julio cuando la vio pasar por la plaza de armas, por donde muchas veces se perdió en lontananza; aquella tarde también se perdió como siempre por aquella plaza de armas que tanto ama y también un poco la aborrece, porque siempre se perdía por el mismo lugar de siempre, por allí siempre de desaparecía.
Después de un par de años, la volvió a ver, la vio, pero no sola, sino acompañado de un niño y un joven que iban de la mano sin dejar de ser siempre, entonces en su mente de poeta, rimó por un instante: ella es mamá del niño, el joven es su papá, entonces, ella y él, son esposos y el niño es su hijo, como pasan los años dejándonos heridas que nunca podrán sanar y días que nunca volverán.
ELY DE MI VIDA
¡Vi a Ely!
¡Vi mi vida
Lámpara de mi verso.
Luna de mi juventud ajada.
Sol de mis rebeldes ideas.
Flor de mis vías cohibidas.
¡Vi a Ely!
Aleteó primaveras
mi vejez amarga,
pues su juventud huidiza
agoniza junto al durazno.
¡Vi a Ely!
Vi a mis jóvenes células
cabalgar sobre corceles de alegría
vi a Castillo Manuel
comerse la sombra de Manuél Castillo.
¿Vio mi carne aún palpita
y entona arias dulces
a los tandones filiformes
de su dorada juventud?
¡Vi a Ely!
¡Vi mi vida!
Si, llovía.
Aquella tarde llovía.
Era una lluvia muy suave, ligera, que hizo que los transeúntes se arrinconaran en los portales de la avenida Luzuriaga, para ser más preciso, en los portales de la ESFA, un sin número de gentes se juntaron ahí.
José también se encontraba en ésa misma muchedumbre que se protegían de la llovizna; entonces, una muchacha de cabellos negros onduladas, de faz redonda, de estatura mediana, de nariz respingada, se acercó cerca de él, pudo ver aquellos ojos que derramaban una mirada que de momento lo hechizó al poeta, que rimó muchas veces del amor su pasión y de la muerte su alegría:
“Ely, lozana como un clavel
Atraviesa la pista…”
Desde ése,
desde momento,
desde aquél instante que la vio cruzar la pista, ya jamás pudo sacar de su mente a aquella, a esa beldad que embrujó su corazón, sui alma, amor por completo.
José Daed, natural del pueblo que duerme cerca al mar, pequeño pueblo llamado Cobatierra, que es distrito de Paramonga; sus padres fueron: Lucila Villacorta Bautista y, Mario Castillo Solano. Continuaremos con las mismas palabras del poeta:
“mis padres por los azares de la vida, ellos se pararon y yo acabé afincado en Huarás. Un fragoroso terremoto (1970) conmovió mis entrañas infantiles: Mientras otros cargaban con lo más valioso, yo, mi hermano Jorge y algún primo, buscábamos libros entre las ruinas. Estudié mi secundaria completa en el Colegio “La Libertad”. Luego me dediqué a la vida errabunda (la calle fue mi universidad), siempre escribiendo y borrando y volviendo a escribir”
Así, de ése mismo modo José, de algo tuvo que vivir, no sé precisamente en que momento empieza con la venta de libros, pero, desde hace mucho tiempo lo cual realiza hasta el momento.
Conocí al poeta, en sus quehaceres diarias de venta, desde aquél momento cultivamos a una amistad franca y verdadera; nos conocimos cuando adquiera algunos libros, desde muy pequeño me interesó la lectura, por lo tanto siempre llegaba a comprar libros y libros al costado de la ESFA, donde tenía su puesto José, allí, sí ahí en los po0rtales en la que conoció a Ely, ella que es la que envenenó su ser y hechizó su alma y atormentó su corazón.
Ella, siempre muy amable llegaba a endulzar sus labios, su boca donde José la ofrecía unos caramelos con los ojos radiantes de emoción; sí, en ésos momentos su mente la dibuja en largos versos toda la anatomía de su alma, de ser, iba paso a paso recorriendo todas las avenidas de su hermoso cuerpo poblándose sus hojas de cuaderno en un ir venir de ella al son de la música la amaba en silencio deshojando ilusiones que se perderían con el pasar de los años.
Ely, no intuía que era asaltada por aquellas miradas de unos ojos que desnudaban para un dibujo excelente modelo, pero ella, seguía en su belleza dormida ante las miradas homicidas del poeta; eran perseguidas por aquellas miradas hasta desaparecer en lontananza de la avenida Luzuriaga; en su mente la imagen de ella estaba grabado desde aquél día en que ella la clavó la mirada de sus ojos que no puede olvidar; he aquí un par de sus inspiraciones:
FLOTAS
El cielo anuncia la lluvia.
Risas de muchachos pueblan
los portales de la ESFA.
ELY, lozana como un clavel,
atraviesa la pista,
como llevándose las últimas luces
de otra tarde más que Huarás soporta.
El piano habla de un mundo fabuloso.
El rostro ocre de los transeúntes
hablan de un mundo que no sabe de pena
del pobre, ni de sus tronchados ilusiones.
ELY va andando sobre el cemente de la plaza.
Su perfecto cuerpo parece flotar en el aire.
Su ondulante cabellera larga absorbe
los últimos rayos de esta olvidada tarde.
Bramar loco de carros destartalados.
Algunos aletazos de vientos furibundos.
Algunas gotas de la lluvia que se anuncia.
Un perro flaco se pasea entre las flores
de la plaza, como buscando algún olor.
ELY se pierde por algún sector
de la plaza: ahora más triste que nunca.
Sin verla ya veo a la bella,
Caminando, luciendo su perfecto cuerpo,
flotando en el aire de esta olvidable tarde.
Llueve…lluvia, hermosa líquida, lluvia…
Si pudieras barrer con toda la podredumbre
y dejaras lo bello para cielo de mis ojos.
Si pudieras destartalar la roca
que mi hermano lleva sobre el hombro.
Si pudieras borrar la pena
que, ahora, empeña mi faz marchita.
¿ELY?...si, perdóname, hermosa…
Irá dibujando pasos perfectos
por algún camino huaracino.
Irá flotando en el aire,
tarareando algún romance
inspirado en los colores alegres
de las flores de la plaza de armas.
Yo cierro los ojos
para no ver el rostro triste de la lluvia,
los portales que se ponen más tristes
cuando se siente una pena interminable.
Quiero ser ciego
para no ver lo que describo,
o, mejor aún, quiero morir
para no tener conciencia de la roca infame
que carga el pisoteado, el escupido, mi hermano.
Eso quiero. Ahora es la hora de la lluvia.
El poeta puede callar hasta otra oportunidad,
o hasta que aparezca ELY
con su belleza en flor.
Pasaron los años sin perdón dejando sus huellas en cada lías de la cara.
Había pasado muchos años que no la vía por donde los pasos perdidos los guiaba, así, José cavilando en recuerdos que se fueron como un vendaval para en su fuga fugaz, pero, él, en su puesto de libros, garabateaba algunos momentos, de aquellos instantes en ella se acercaba a adquirir un sublime y calmar el frio intenso de las tarde en Huarás.
Pasaron con un rayo de luz se filtra por una hendedura, así su alma se sintió invadido por recuerdos aquella tarde de julio cuando la vio pasar por la plaza de armas, por donde muchas veces se perdió en lontananza; aquella tarde también se perdió como siempre por aquella plaza de armas que tanto ama y también un poco la aborrece, porque siempre se perdía por el mismo lugar de siempre, por allí siempre de desaparecía.
Después de un par de años, la volvió a ver, la vio, pero no sola, sino acompañado de un niño y un joven que iban de la mano sin dejar de ser siempre, entonces en su mente de poeta, rimó por un instante: ella es mamá del niño, el joven es su papá, entonces, ella y él, son esposos y el niño es su hijo, como pasan los años dejándonos heridas que nunca podrán sanar y días que nunca volverán.
ELY DE MI VIDA
¡Vi a Ely!
¡Vi mi vida
Lámpara de mi verso.
Luna de mi juventud ajada.
Sol de mis rebeldes ideas.
Flor de mis vías cohibidas.
¡Vi a Ely!
Aleteó primaveras
mi vejez amarga,
pues su juventud huidiza
agoniza junto al durazno.
¡Vi a Ely!
Vi a mis jóvenes células
cabalgar sobre corceles de alegría
vi a Castillo Manuel
comerse la sombra de Manuél Castillo.
¿Vio mi carne aún palpita
y entona arias dulces
a los tandones filiformes
de su dorada juventud?
¡Vi a Ely!
¡Vi mi vida!
miércoles, 16 de julio de 2014
POESIA EN ANCASH I
A CÉSAR VALLEJO
*Lujani
Domunde Maraval
César Vallejo: la inquina de tus paisanos
te señaló los senderos del duro exilio
i lejos de tu terruño,, sin un auxilio,
la negra parca te tendió sus frías manos
cual fuera caricia bajo climas lejanos.
El pasado polvo de aculado tiempo,
cubre tu fosa en París desde un Viernes
Santo,
del cual tenías ya el recuerdo de
terrenal vida,
presagio de tu marcha hacía el Más Allá…
Infinitas voces del eterno lamento
duermen sobre la cibernética del verso
de “Heraldos Negros” i “Trilce” el ritmo
terso,
i “España aparta de mí este cáliz”
portento
del idioma de Cervantes, el gran talento.
Vallejo: duerme en paz en tu lejana fosa
libre del odio de los que también
ya duermen…
VIII
*Efrain Rosales Alvarado
Se me diría
que te obstinas en
asoledarte
pero tú en ti
no eres más que yo
y yo
tú siempre yo
hambriado de unidad
embotado de números
que se ríen el tranqueteo
del tiempo
Tu ida o
el mío
es simplemente tu retorno
o el mío.
LABERINTO
*Román Obregón
Abro mis manos y vuela
sin alas un canto herido.
Doy vueltas a mi tristeza
como animal desvalido.
Soy yo, extraviado, buscándome
En mí feroz laberinto.
Jadeo, avanzo, desvelo
pero sólo descamino.
Descubro mi corazón,
me quedo a reír conmigo.
CANTOS
*Oscar
Alva M.
Cantando a mi tierra,
solo cantando; diría:
Campo mío,
aire mío,
piedra mía,
río mío,
árbol mío,
aves mías, campo mío,
prodigios de natura,
majestuosa creación.
¡Oh! Nube, ¡oh! Viento,
¡oh! Luz
amo a tus entrañas
porque siento vida.
Porque amo la libertad.
DEDICATORIA
*Melanio
Espinoza R.
A HURAZ, escribo estos versos,
los escribo con gran amor,
lo que dicta el corazón
de su puro palpitar.
Cuando ser ama.
la naturaleza es un templo
y el corazón un altar.
El aroma de las flores
es el incienso que se quema
en las aras del amor.
El suspirar de las auras
son conciertos que cantan
las prendas de la mujer amada.
Perder un amor
es perder la vida misma
¡bendito seas Huaraz Querido!
Son estos versos a Huaraz
de los latidos del corazón,
que las cadenas del amor
rubrican en su inspiración.
ENDECHA
*Yehudi Collas B.
Acabo ya las notas turbias de tu lamento,
vuelve a tu humilde rostro la fragancia
sutil,
no busques amparo con sólo verter tu
llanto
si aún no hemos sabido amar en nuestro
redil.
No quieras del otro, tu hermano, la sed
tener,
si tu iras con saciarlo no se han
serenado,
ya tanto vemos hender la entraña del ser
donde un fondo de bondad germina
reclinado,
¿Acaso con soltar tus sonrisas de
amargura
ganamos la aurora de nuestro elíseos
nublos…?
No responde en el mutismo tu mirada
oscura,
recrudece el pensamiento, se apaga el
latir.
Te concibo cual tétrico cadáver de
siglos,
esperpento humano, sobra del inexistir.
TRES PALABRAS
*Nora Gamarra
En la pizarra ocre del destino,
he escrito tres palabras solamente,
tres suspiros, tres lirios nacarados,
tres estrellas de luz iluminadas.
Tres yerbas que se enredan verdes,
tres matas del cabellos del pasado,
tres dedos de las circunstancias.
“Yo te amor”. Eso basta.
He escrito con regia tinta inolvidable,
no con oro mundano ni con plata,
no con voluble escarcha que pasa.
Las he escrito con mi alma.
Allí en la pizarra descansan,
a veces pasa el viento y me arrebata;
pero no puede arrancar las tres divinas…
¡Las he escrito con mi sangre!
LA BENDICIÓN DE LEER
*José Daed
Benditos los que leen
porque de ellos será, seguro,
el reino de los cielos:
los cielos del conocimiento.
Y
Malditos los que no leen
Porque de ellos será, seguro,
El reino de los infiernos:
Los infiernos de la ignorancia.
jueves, 19 de junio de 2014
viernes, 30 de mayo de 2014
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
LIVIDA VIDA
V ivir en una mística comunión con la muerte, oír su voz redentora y contemplarla, cuando corre rauda o bisbisea, cruzando el umbral de nu...
-
JULIA *Ken Sánchez Cuanto tiempo han pasado desde aquél momento en que nos conocimos cuando andábamos con la edad de los golond...
-
ITINERARIO ROJO Y toma esta azucena como símbolo de nuestra liberación. Uno: Con este puñado de letras ...
-
V ivir en una mística comunión con la muerte, oír su voz redentora y contemplarla, cuando corre rauda o bisbisea, cruzando el umbral de nu...

